God of War: Son of Sparta: El regreso a la furia (¿o al pasado?)
Sí, es un spin-off que nadie pidió y que quizás no era estrictamente necesario. Pero, aun así, funciona. Cierra…
Sí, es un spin-off que nadie pidió y que quizás no era estrictamente necesario. Pero, aun así, funciona. Cierra…
Cassette Boy propone un mundo que se gira, se oculta y se revela según la mirada del jugador, con puzzles brillantes, un combate innecesario y una exploración tan libre que a veces se vuelve en su propia contra.
El plataformero argentino apuesta por la simpleza, el diseño de niveles preciso y una dificultad justa para ofrecer una experiencia desafiante, atemporal y muy bien ejecutada dentro del desarrollo nacional.
Obsidian apuesta fuerte por su identidad y entrega una secuela que mezcla las bases y condiciones de un RPG clásico, tiros en primera persona y un universo cada vez más sólido.
Hellbreak es lo nuevo de Double Barrel Games, publicado junto a Biotech Gameworks. Disponible en Early Access para PC desde junio de 2025, el juego llega con la mochila pesada de las comparaciones con DOOM, pero no pretende ser una copia.
¿Cuántas vidas distintas hacen falta para sobrevivir en un planeta hostil?
Un debut sueco que mezcla humor absurdo, física realista y un guion que se va de las manos.
David Wren regresa de su paso por The Beginners Guide y Stanley Parable para transportarnos a un viaje de cambios e introspección que tiene como ingredientes principales el té, la paciencia y los juegos de granjas.
KIBORG es un roguelike de acción desarrollado por Sobaka Studio que te lanza de lleno a un universo distópico donde cada movimiento cuenta y no hay lugar para los errores. Ambientado en un planeta prisión sumido en el caos, el juego se desmarca rápidamente de otros títulos del género con una jugabilidad desafiante, narrativa sin red de seguridad y una estética que mezcla brutalismo soviético con ciencia ficción industrial.
Avowed es sin lugar a duda la evolución de un estudio que se está conociendo así mismo, como ya lo pudimos ver en títulos anteriores. Un estudio que es consciente de sus limitaciones pero que siempre se empuja un poquito más para mejorar y traer una experiencia acorde a los tiempos que corren, una que siempre da de qué hablar ya sea en sus mecánicas, su guion e incluso una que perdure más allá de las
horas que puede llevarte tocar los créditos