Forza Horizon 6: el mismo rey de siempre pero con otro gorro

Forza Horizon 6: el mismo rey de siempre pero con otro gorro

Forza Horizon 6: el mismo rey de siempre, pero con otro gorro

Después de 5 años vuelve Forza Horizon 6, esta vez en Japón.

Kon’nichiwa! Kyō no chōshi wa ikagadesu ka? No, tranqui, no voy a hacer la review del nuevo Forza Horizon 6 en un idioma que ni vos ni yo hablamos (probablemente).

Pongámonos los cinturones y empecemos de una vez. Playground Games y Xbox Game Studios vuelven a traernos una de las franquicias que mejor creció en los últimos años, desplazando a lo que Need for Speed no supo mantener: un juego de carreras en un mundo abierto increíble. Con el último Horizon ambientado en México, categorizado por muchos (y por mí) como el mejor Forza hasta el momento y que, a mi gusto, fue injustamente no nominado a GOTY en 2021.

Daiichiinshō

Forza Horizon 6 nos da la bienvenida a Tokio. Y acá toca decir la dura verdad: no me sentí en ningún momento explorando la ciudad nipona. Lo único japonés fue la música y algún que otro cartel. Faltan templos, más cerezos japoneses, algo más. En ningún momento pude decir: “Estoy en Japón”.

Hecho que sí me sucedió en México, por ejemplo, donde desde el primer minuto me sentí un mexicano más. Puede ser porque la cultura japonesa nunca me llamó demasiado o porque siento que al mexicano lo tenemos más cerca. Pero desde un inicio tuve esa sensación de que la ciudad podía ser tanto Tokio como Puerto Madero. ¿Hace esto que el juego sea injugable? No.

Esto igual me trajo otro problema: sentí en todo momento que estaba jugando al título anterior de la saga con una capa de diseño distinta. Misma interfaz, mismos menús, mismos eventos, actividades y progresión. Ya voy a abordar de vuelta este problema. Pero vamos por partes.

Min’na de papa no kuruma ni notte doraibu ni iku yo

Vamos al segundo punto casi tan importante como el mundo abierto en los Horizon: el manejo. Obviamente hace las cosas a la perfección, aunque al principio puede sentirse medio trompicado.

Me hubiera gustado traerles en esta review la diferencia entre haberlo jugado con joystick y con volante, pero no tuve la oportunidad. De todas maneras, el manejo es una cosa perfecta, les diría yo. Incluso más de lo que uno puede llegar a esperar. Cada auto de cada marca tiene sus cositas; frenar con un Mercedes-Benz o con una camioneta 4×4 o un buggy es completamente diferente.

Incluso les sumo más: una cosa que hizo muy bien Forza Horizon 6 es la sensación diferente de manejar en la nieve, en la ciudad o en un camino de tierra. Como que cada auto está diseñado y pensado para un terreno específico, y lo trajo muchísimo mejor que sus antecesores.

Pero no solo en los frenos. El peso del auto se siente al doblar; esa sensación de frenar en un auto con tracción delantera o trasera también se siente y se disfruta. La velocidad es una cosa hermosa en cada auto, derrapar es una cosa deliciosa. Creo que mi único problema es que se termina sintiendo tan real que, cuando te agarra la locura de velocidad y empezás con esos saltos donde en la vida real terminarías probablemente muerto, te agarra una sensación de ansiedad y vertigo e incluso miedo, les diría. Pero es una sensación que querés volver a repetir millones de veces.

Tōkyō wa itsumo chikaku ni atta

Volvamos un rato al mundo abierto de Japón. Aunque yo me quedé con esa sensación extraña de que no es el país oriental, el mundo abierto se siente vivo como hace muchas ediciones. Una cosa que sí me molesta es la falsedad del Monte Fuji. ¿Por qué falsedad? Porque podría ser cualquier monte de cualquier lugar del mundo. Un espacio ahí tirado de los pelos al que nunca podés llegar.

El mapa, a mi gusto, se queda corto. Entiendo que en un juego de carreras no sea lo más importante el tamaño, pero me queda esa sensación de querer ver un poco más. Imagínense que en las horas jugadas no vi ni siquiera un templo… en Japón.

Kimi no unten no shikata o misete kurereba, kimi ga don’na ningen ka wakaru yo

En Forza Horizon 5 recuerdo que había una sensación de estar todo el tiempo desbloqueando cosas en la ruleta. Acá obviamente existe, pero no llega a ese nivel de intensidad que tenía su antecesor. A mí personalmente me gustaba estar cada dos por tres viendo qué podía ganar. El progreso sigue siendo bueno, no te quedás estancado pensando qué hacer o cómo seguir en ningún momento.

No existe esa necesidad de ser pay to win y se súper agradece. En el juego ya podés ir por los autos más caros sin ningún problema, haciendo que el progreso sea una cosa de no querer parar nunca y de estar todo el tiempo desbloqueando o buscando un auto abandonado.

Hay más de 550 autos, para gustos y colores. Me molesta igual que no esté mi Chevrolet Agile 2012. Sé que no es un autazo, pero me hubiera gustado estar manejando mi primer auto por las ciudades de Tokio. Por suerte sí se nota la cultura automovilística de Japón, con esos autos súper glamurosos y ya clásicos.

Katsu koto wa katsu kotoda!!

Hablemos del contenido per se. Las carreras están bien, la curva de dificultad es buena. Incluso el juego vuelve a decirte: “Che, estás ganando fácil, bancate un poco más de dificultad y te doy más experiencia”. Te incita a intentarlo y está bueno. La historia es la típica de los Forza y no me voy a meter ahí porque, en un juego de autos, ¿quién se fija si la historia está buena?

Ahora preguntarán: ¿sigue habiendo rubberbanding? Sí. Los autos de los rivales aceleran o frenan para mantenerse cerca del jugador, simulando una goma elástica. ¿Molesta? Cuando te das cuenta de que el auto frenó para dejarte pasar cuando no era necesario, sí, pero pasa un rato hasta que lo percibís.

Ahora, la personalización de los autos… por Dios, qué cosa hermosa. Me encanta poder ponerle lo que quiera a mi auto favorito, hacerlo más rápido o más lento. Poder hacer que tenga un sticker de Boca si quiero o hacer lo que quiera con él. Qué cosa maravillosa la personalización en los videojuegos, y en Forza Horizon 6 no se queda atrás.

Gráficamente sigue siendo espectacular. El clima vuelve a ser importante y la sensación de manejar bajo la lluvia y no llegar a frenar en las esquinas está muy bien realizada. Y si me preguntan del online, podría decirles qué me pareció si no hubiera estado 3 horas buscando jugar al mejor Battle Royale jamás creado.

Ketsuron

A ver, entiendo la emoción de miles. Entiendo que Horizon es el mejor juego de carreras en mundo abierto que jamás se haya creado. Ahora, ¿es este el mejor Forza Horizon que se haya desarrollado? Ni de cerca.

Pero que no se me malentienda: no lo hace un mal juego, es simplemente que no me terminó gustando más que su antecesor. La vara de México estaba demasiado alta y este no le llega a las rodillas.

Por suerte es un Forza divertido, para pasar el rato y jugar algunas horas desbloqueando autos y corriendo con robots gigantes. Pero es eso: un juego que ya vimos y que vuelve a traer cosas buenas de anteriores entregas, pero que se queda ahí, no arriesga. Es como la frase futbolera: “equipo que gana no se toca”. Si tuviera que ponerle puntaje, es un 85, simplemente por el hecho de no intentar innovar en algún aspecto importante. Es un gran juego de autos, con una ciudad que podría ser cualquiera.

Siento que el hype por Japón hizo que la saga olvidara desarrollar algo nuevo. Siento que es el mismo juego que el 5, pero con el gorro diferente.

Martin Duca

Periodista, locutor y productor de contenido. Especializado en videojuegos y en discutir cosas que nadie me pidió discutir. Cubro la industria, analizando lanzamientos y opinando fuerte sobre todo lo que tenga píxeles, historia o polémica. Fan de los RPGs, shooters, aventuras que te rompen el corazón y de los de deporte en los que soy horrible en la vida real (Casi todos). La industria podrá cambiar, pero el joystick no se mancha.