Aether & Iron: un RPG que apuesta por la palabra

Aether & Iron: un RPG que apuesta por la palabra

Aether & Iron: un RPG que apuesta por la palabra

Seismic Squirrel trae consigo un RPG diferente, en una Nueva York distinta a la que conocemos en los años 30.

Aether & Iron es la definición perfecta de un RPG narrativo. Un videojuego que tiene en su corazón a Disco Elysium, con un doblaje que, aunque esté en inglés, te llega y te hace vivir una aventura diferente.

Con más de 20 horas de juego, el desarrollo de Seismic Squirrel demuestra una vez más dónde están parados los juegos indies en esta industria y lo necesarios que son. Así que si les gusta leer, primero siéntense y lean esta review. Un RPG que se siente más como leer que jugar. Y eso no es para cualquiera.

Un libro de Sherlock Holmes

Así me sentí durante las horas jugadas. La historia está escrita por ex trabajadores de Mass Effect, Far Cry y Sovereign Syndicate. Una historia que, si la hubiera escrito un Conan Doyle yankee, lo creería.

Nos pondremos en la piel de Gia, una contrabandista que va a buscar sobrevivir a una NY flotante de los años 30, donde el “éter”, una sustancia que será importante en la trama, transformó a la ciudad. Una Nueva York atravesada por las injusticias y separaciones, como en la vida real.

Y acá es donde el juego realmente se apoya fuerte: en su mundo. La ciudad no es solo un fondo, tiene identidad, reglas propias y una lógica que se va construyendo a medida que avanzas.

Cuando la voz es protagonista

Como locutor (él solo quería decir que era locutor matriculado), si hay una cosa que me encanta es cuando escucho a actores de voz hacer un gran laburo. Aether & Iron tiene eso. El personaje principal es narrado por Rhiannon Moushall y yo les digo: es tan buena que, para mí, si no es candidata a Mejor Voz Femenina en los GOTY a fin de año, me voy a enojar.

En un RPG narrativo como es Aether, la tarea principal de que no te aburras y no te vayas a otro juego la tienen los actores de voz. Cada uno es bueno, pero lo de Rhiannon es de otro nivel.

Mucho texto, poca acción

Mi mayor problema fue que este estilo de juegos a mí personalmente no me termina de gustar. Me cuesta muchas veces llevar adelante los juegos que son casi exclusivamente texto y en los que la acción o la aventura va por otro lado.

Ojo, eh, que cuando tenés la tensión de los dados o la parte de combate por turnos, te olvidás de que hace un rato estabas intentando leer treinta y cinco diálogos, de los cuales la mitad, la verdad, te vas a volver a olvidar dentro de un rato. ¿Parte positiva? Podés volver a leer si de algo no te acordás.

Como buen RPG, la parte de tunear el auto y hacerlo mejor está interesante y buena. Tampoco es que sea como un juego de autos, pero es divertido para las combinaciones que se pueden hacer.

Rejugable… pero no tanto

Tengo una sensación mixta con este título, porque uno diría que es rejugable. En muchas ocasiones ocurre que uno pierde misiones por tomar decisiones, que más que perder es fallar,  y que capaz, a futuro, ocasionen alguna diferencia en el final, pero no lo siento rejugable.

Las decisiones están, y en el momento parecen importantes, pero muchas veces no terminan generando un impacto tan fuerte a largo plazo como uno esperaría en este tipo de RPG.

Eso no quiere decir que uno podría volver a jugarlo y tomar otras decisiones y ver qué pasa. Ocurre que, después de 20 horas de juego, no tengo esas ganas que otros títulos me dieron para ver qué pasa, o un final alternativo que no te podés perder, o la sorpresa de si capaz no ayudabas a meter preso a ese personaje al principio del juego hacía la diferencia en algo.

Turnos con peso propio

Como amante de los RPG por turnos, una cosa que me encanta es cuando tengo la posibilidad de pensar dos minutos qué y cómo atacar. Porque todo bien con presionar L2 hasta acabar con el enemigo, pero esa sensación de que la decisión es mía y de nadie más me encanta. 

El juego, por suerte, lo tiene y lo lleva muy bien: te obliga a parar dos minutos, ver tu vida, la de tus enemigos, ver cuántos turnos te quedan y tomar decisiones. Especialmente cuando uno está jugando en dificultad de una sola vida y sabe que si morís, morís de verdad y no existe el reinicio.

Aunque sí, uno puede decir que atacar siempre en un auto puede ser repetitivo, Aether & Iron trae consigo un pequeño diferencial. El terreno cambia, los enemigos son diferentes, podés jugar incluso con los pobres transeúntes que se cruzan en tu camino. Y ahí se nota una diferencia sutil, pero entretenida.

En lo técnico, el juego se mantiene estable. No encontré problemas graves; sí algún que otro error de pantalla frizada, pero mi PC anda tan mal que ya no sé si soy yo o los juegos. Tampoco bugs que rompan la experiencia, lo cual, para un indie de este estilo, es un punto a favor.

Un RPG con identidad propia

Aether & Iron es un juego que, si a vos te gusta leer, personajes con vida y un combate diferente, te va a gustar. Pero si sos como yo, que muchas veces presionás el botón para ir más rápido en los diálogos, capaz no sea el juego pensado para vos en este momento.

Es divertido, tiene buen diseño en general y, por suerte, tiene el texto en español. Aunque podrían hacer las voces también, eh. No cobro caro si quieren llamarme. Aether & Iron no busca gustarle a todos, pero sabe muy bien a quién le habla.

Martin Duca

Periodista, locutor y productor de contenido. Especializado en videojuegos y en discutir cosas que nadie me pidió discutir. Cubro la industria, analizando lanzamientos y opinando fuerte sobre todo lo que tenga píxeles, historia o polémica. Fan de los RPGs, shooters, aventuras que te rompen el corazón y de los de deporte en los que soy horrible en la vida real (Casi todos). La industria podrá cambiar, pero el joystick no se mancha.