Phil Spencer se despidió de Xbox y dejó al descubierto tensiones internas en Microsoft Gaming

Phil Spencer se despidió de Xbox y dejó al descubierto tensiones internas en Microsoft Gaming

Phil Spencer se despidió de Xbox y dejó al descubierto tensiones internas en Microsoft Gaming

El histórico líder de Xbox dejó su cargo tras más de una década y la transición expuso una interna compleja que incluyó la salida de Sarah Bond y un fuerte reordenamiento en la cúpula de Microsoft Gaming

Phil Spencer dejó su cargo como CEO de Microsoft Gaming, poniendo punto final a una trayectoria que había arrancado en Microsoft en 1988 y que, desde 2011, estuvo directamente ligada al destino de Xbox. No fue solo un cambio de nombres en la estructura corporativa, sino el final de un ciclo que había redefinido la identidad de la marca después del golpe que significó el lanzamiento de Xbox One.

En un mensaje interno, Satya Nadella, CEO de Microsoft, agradeció el liderazgo de Spencer, destacando su influencia durante doce años al frente de Gaming y su rol en la transformación cultural del área. El propio Spencer explicó que la decisión venía conversándose desde hacía meses y que la transición se organizó para garantizar estabilidad. También confirmó que iba a continuar como asesor durante un tiempo para acompañar el traspaso.

Satya Nadella, CEO de Microsoft

La reconstrucción de Xbox

Cuando Spencer tomó las riendas en 2014, Xbox atravesaba uno de sus momentos más delicados. La decisión de retirar Kinect del bundle base fue una señal clara de cambio de rumbo y marcó el regreso del foco en los juegos. A partir de ahí se consolidaron apuestas que hoy definen a la marca, como Xbox Game Pass, la integración entre plataformas y el impulso al juego en la nube.

Su gestión también estuvo atravesada por compras de enorme escala. La adquisición de ZeniMax Media en 2020 y la de Activision Blizzard King en 2022 ampliaron de manera significativa el peso de Microsoft dentro del negocio global. Más adelante llegó el giro multiplataforma, con títulos propios publicados en PlayStation y Nintendo Switch, una decisión que rompió con décadas de tradición y reconfiguró el posicionamiento histórico de Xbox.

Phill Spencer en los juicios por la adquición de Activision Blizzard King

La sucesión que no fue

En ese contexto, Sarah Bond aparecía como la sucesora natural. Su presencia en eventos, conferencias y transmisiones la había convertido en uno de los rostros más visibles de la marca. Sin embargo, su salida se dio casi en paralelo al retiro de Spencer y terminó por desarmar ese escenario que, desde afuera, parecía lógico.

Según un reporte publicado por The Verge y firmado por Tom Warren, puertas adentro el clima no era tan armónico. Distintos empleados actuales y ex empleados describieron tensiones vinculadas al estilo de liderazgo de Bond y a su defensa de la estrategia multiplataforma y del foco en móviles y nube por sobre la consola tradicional. Esas diferencias habrían generado desgaste interno en un momento sensible para la compañía.

Sarah Bond

Una nueva etapa para Microsoft Gaming

Con Bond fuera y Matt Booty ascendido a Chief Content Officer, la conducción quedó finalmente en manos de Asha Sharma, que asumió como nueva CEO de Microsoft Gaming. El movimiento marcó el inicio de una etapa distinta, con el desafío de ordenar prioridades y estabilizar la estructura interna en medio de una industria que no da demasiado margen para errores.

La salida de Spencer fue leída dentro de la compañía con respeto y cierta nostalgia, mientras que la de Bond generó reacciones más diversas. Lo concreto es que la transición dejó en evidencia que la sucesión no estaba tan cerrada como parecía, y que el proceso de transformación de Xbox seguía abierto. El nombre de Phil Spencer quedó ligado a la reconstrucción moderna de la marca, pero el futuro ya empezó a escribirse bajo otro liderazgo.

Asha Sarma y Matt Booty

Agustín Aizama

Periodista. Respiro y hablo videojuegos desde que soy chico. Siempre encuentro el momento para jugar al lanzamiento de turno o un simulador de vida japones del 2002 con una taza de café negro al lado. Fan acérrimo del Jefe Maestro y el Doom Slayer y de los FPS en general pero tengo un problema, mantengo una relación tóxica con Call of Duty.

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