
Assassin’s Creed Black Flag Resynced: el remake que arregla el barco pero no cambia el rumbo
Assassin's Creed Black Flag Resynced: el remake que arregla el barco pero no cambia el rumbo
Ubisoft vuelve a traernos uno de los mejores juegos de piratas y demuestra también con esto que todavía tiene la receta para hacer un buen Assassin's Creed. Solamente tiene que usarla.
Estamos hablando de Black Flag Resynced, un remake completo realizado por Ubisoft Singapur, los mismos que hicieron Shadows, del juego que salió en 2013. Pero completo en serio: motor Anvil nuevo de punta a punta, ray tracing, clima dinámico, destrucción de entornos, sin loading screens al entrar a ciudades. Tan completo que se olvidaron del presente.
Levanten velas
Recordemos un poco que ya pasaron más de 10 años. Tomaremos el timón de Edward Kenway, un galés que empieza como corsario/mercenario y termina metido de lleno en la Edad de Oro de la Piratería. No es un Asesino «de cuna»: se cruza con el conflicto entre Asesinos y Templarios casi por accidente, robando la identidad de un Asesino muerto, y de ahí lo arrastra la trama.
Ambientado en el Caribe de Cuba y Jamaica entre 1715 y 1722, en pleno auge de la piratería. Compartiendo, como siempre, con figuras históricas reales de la época como Barbanegra y Stede Bonnet. Piratas que en la vida real estuvieron surcando los mares y ahora los tenemos en una pantalla.
El presente que no volverá
Ubisoft tiene algo claro: la actualidad en el juego ya no existe. Lo probó con Mirage, con Shadows, y ahora lo vuelve a hacer. Una decisión extraña, aunque con sentido: recordemos que en el original el «presente» ocurre después de los hechos con Desmond Miles, con un personaje en primera persona, y fue realmente un papelón.
Esta vez directamente el presente no existe, nunca ocurrió nada en Abstergo, ni siquiera intentaron cambiar algo. Simplemente lo cambiaron por unas historias más con Barbanegra y Stede Bonnet. Historias que principalmente a mí no me llamaron la atención en su momento ni ahora. Y no es esto lo peor. ¿Saben por qué cambiaron las escenas del presente? Por siestas y tomar algo en los bares.
Todo brilla, hasta el fondo del mar
Decía más arriba que del juego pasó mucho tiempo y realmente el Black Flag envejeció muy mal. Volví a recordarlo porque llovió mucho desde la última vez y es un juego que no llegaría hoy a los 80 puntos. Por suerte este remake cambia absolutamente todo.
Ya desde el primer momento tiene esa esencia Assassin’s Creed original con todo lo bueno que tienen los últimos juegos. Gráficamente es espectacular, jugado en una Series X realmente se ve muy bien. El fondo del mar es una cosa espectacular, los bosques, animales, NPCs, y cómo volvieron a recrear los movimientos.
Si bien a mí los barcos no me gustan ni en la realidad ni en los videojuegos, navegar los mares en plena tormenta caribeña da miedo en la vida real, y en el juego lo demuestra. Esa sensación de que en cualquier momento una ola va a terminar convirtiendo mi navío en solamente maderas es buenísimo: eso que en el original solamente era una molestia, acá es intentar sobrevivir al mar.
Los muertos no cuentan historias
El movimiento por tierra sí me convenció. Leí a mucha gente quejarse del parkour y yo realmente lo sentí muchísimo mejor que en otros y diferente al original, aunque ese tampoco estaba mal en su momento. No me pasó en ningún momento ese movimiento tosco y trabado que terminan teniendo muchos Assassin’s Creed; tomaron las cosas buenas de Shadows y las mejoraron, por suerte.
El combate es otra historia, y ahí sí el remake no termina de convencerme. Entiendo que es un pirata, que sabe usar las espadas perfectamente, pero el sistema es muy simple: los ataques son todos iguales, no hay diferencia real entre ellos, y se termina convirtiendo en pulsar RB y B para atacar y esquivar. Todos los enemigos son iguales, las espadas tienen stats medio de relleno y no hay una sensación de cambio verdadero. Ahora que haya vuelto la originalidad de la hoja oculta, y poder usarla de verdad con todos los enemigos, es una alegría.
Y no voy a hablar mucho de los combates navales porque no me gustaban en el original y menos ahora. Pero es un tema personal: me marea tener que moverme, disparar, ver qué disparo y hacia dónde, mientras tres fragatas inglesas me atacan del otro costado y encima tengo que esquivar. No es para mí.
Tu pirata soy yo
¿La historia? A mí el original no me había terminado de gustar, y las decisiones que tomaron acá de sacar el presente, darle una vuelta a ciertas misiones y ciertos personajes tampoco me cierran del todo. Sentí en su momento que Edward no buscaba realmente ser un asesino de verdad, y en este remake eso no cambia: sigue sin convencerme como personaje.
Si sos un fanático de la saga como yo, sí, es recomendable, incluso más que el del 2013. Si nunca tocaste un Assassin’s Creed, yo sigo recomendando la trilogía de Ezio, que no deja de ser la mejor y, aunque ya tiene sus años, sigue siendo espectacular aun con sus combates horribles.
Conclusiones
Me gustaría decir que Ubisoft está de vuelta, pero sería extraño decirlo en un remake de un juego de 2013, cuando Assassin’s Creed quería decir algo todavía y no se convertiría en lo que es hoy. Ojalá sea el puntapié inicial para que la empresa haga las cosas bien, volviendo a las bases, porque realmente hicieron un buen trabajo con Black Flag Resynced.
¿Hay bugs? Obviamente, no tantos como en otros juegos y no terminan siendo rompedores de partidas. Al menos los que me tocó a mí. Y la de meter microtransacciones en un juego single player otra vez la verdad ya da verguenza.
Luego podemos hablar de las polémicas detrás de decisiones empresariales, de despedir a 51 personas del estudio de Barcelona casi como un festejo de lanzamiento. Pero eso va a quedar para la próxima.
Martin Duca
Periodista, locutor y productor de contenido. Especializado en videojuegos y en discutir cosas que nadie me pidió discutir. Cubro la industria, analizando lanzamientos y opinando fuerte sobre todo lo que tenga píxeles, historia o polémica. Fan de los RPGs, shooters, aventuras que te rompen el corazón y de los de deporte en los que soy horrible en la vida real (Casi todos). La industria podrá cambiar, pero el joystick no se mancha.