
God of War: Son of Sparta: El regreso a la furia (¿o al pasado?)
God of War: Son of Sparta: El regreso a la furia (¿o al pasado?)
Sony presentó dos bombas alrededor del espartano más famoso de los videojuegos: el remake de la saga clásica y una historia que nos lleva a ese momento previo a que todo se desmoronara por primera vez
Kratos es Esparta y Esparta es Kratos. Esta nueva entrega nos retrae a ese punto anterior a las grandes matanzas, antes de que los dioses lo manipularan y lo empujaran a convertirse en el símbolo de destrucción que conocemos. Es un viaje hacia el hombre antes del mito.
Todo juego de God of War genera conversación, y Son of Sparta no fue la excepción. Volvemos a ver a un Kratos que se cuestiona decisiones, que carga culpas y que todavía conserva algo de humanidad. Un semidiós con sentimientos, con dudas y con una razón clara para odiar a los dioses.
Sí, es un spin-off que nadie pidió y que quizás no era estrictamente necesario. Pero, aun así, funciona. Cierra. Es la demostración de que cuando hay intención narrativa, todavía se puede expandir un universo sin romperlo.
El origen del odio
Lo más fuerte del juego está en su narrativa (sin entrar en spoilers mayores). Sabemos que Kratos sufrió la muerte de Calíope y la ruptura con su hermano Deimos, heridas que lo persiguieron tanto en Grecia como en la etapa nórdica, vista en God of War Ragnarök.
Pero la pregunta es otra: ¿siempre fue así? Son of Sparta responde justamente eso. Antes de ser el Dios de la Guerra fue un ser humano. Un hombre que protegía a su hermano y amaba a su hija. Esa humanidad es la base de su furia posterior. No es solo violencia: es dolor mal procesado.
Narrativamente, el juego cumple. Es coherente con el canon y aporta contexto emocional que suma al personaje.
Su gran problema
Ahora, lo importante. Es extraño ver un God of War en 2D, con estética pixel art y estructura metroidvania. No es un problema en sí mismo, pero sí genera una sensación de distancia respecto a la identidad histórica de la saga.
El título no innova ni arriesga. Lo que propone ya lo vimos en otros exponentes del género como Hollow Knight: Silksong o en Prince of Persia: The Lost Crown. Funciona, pero no sorprende.
La exploración, en cambio, me convenció. El mapa está bien diseñado, las rutas son claras y las mecánicas se adquieren con rapidez. No hay sensación de repetición excesiva y los puzzles mantienen un equilibrio correcto: no son imposibles, pero exigen atención y paciencia.
Al menos son varias horas
Probé el juego en dos niveles: “Muchacho” (su versión fácil) y “Normal”. La diferencia es casi imperceptible. Algunos jefes son extremadamente exigentes en ambas dificultades, y ciertos bugs especialmente en combates donde participa Deimos que frustran la experiencia.
Como metroidvania clásico, la duración está dentro de lo esperado: alrededor de 14 horas para la historia principal y más de 20 si se busca el 100%. Esta bien.
Lo discutible es el precio. 30 USD resulta excesivo para lo que ofrece. Es un juego que, por escala y propuesta, debería ubicarse en el rango de 15 a 20 USD. A precio completo cuesta recomendarlo.
Conclusiones
Sin duda lo mejor es su historia, es llevar de vuelta al Kratos clásico, demostrando porque es como es, que siempre fue un buen padre y un mejor hermano, que las consecuencias de su vida lo llevaron a ser como es.
En general el mapa me gustó, los distintos jefes, combates y formas de solucionar los puzzles, son divertidas y no me sentí en ningún momento haciendo 30 veces lo mismo.
Pero su versión 2D es lo peor. Falta sangre, falta esa sensación que teníamos en los otros juegos de destrucción de los enemigos.
Falta de innovación. Es verdad, no hace falta innovar en los videojuegos todo el tiempo, pero la verdad no veo diferencia entre el Príncipe de Persia y este God Of War.
Y es un tema para debatir en general. 30 USD un juego así no vale la pena. Si lo hará cuando esté en descuento pero mientras tanto me parece un despropósito de Sony. Pero tampoco el precio es justificativo para el puntaje final.
Es un buen God of War. No es un hito ni un imprescindible inmediato, pero para los fanáticos de la saga representa un aporte valioso al personaje.
Porque la furia podrá mutar, pero cuando Kratos levanta el arma, la industria escucha.
Martin Duca
Periodista, locutor y productor de contenido. Especializado en videojuegos y en discutir cosas que nadie me pidió discutir. Cubro la industria, analizando lanzamientos y opinando fuerte sobre todo lo que tenga píxeles, historia o polémica. Fan de los RPGs, shooters, aventuras que te rompen el corazón y de los de deporte en los que soy horrible en la vida real (Casi todos). La industria podrá cambiar, pero el joystick no se mancha.