
Sony cierra Bluepoint Games y deja una señal de alerta en PlayStation
Sony cierra Bluepoint Games y deja una señal de alerta en PlayStation
El cierre del estudio responsable de algunos de los remakes más celebrados de la era moderna deja a unas 70 personas sin trabajo y expone las tensiones internas de Sony en un momento clave para la industria.
Sony Interactive Entertainment confirmó el cierre de Bluepoint Games, un estudio que durante casi dos décadas se especializó en darle nueva vida a clásicos fundamentales del catálogo de PlayStation. El golpe no es solo simbólico: alrededor de 70 empleados quedan fuera de la compañía, y con ellos se apaga un equipo que había construido una reputación basada en el respeto por la obra original y una ejecución técnica casi quirúrgica.
Bluepoint no era un estudio más dentro del ecosistema PlayStation. Su nombre quedó asociado a trabajos como Demon’s Souls y Shadow of the Colossus, proyectos que demostraron que un remake podía ser algo más que una puesta al día visual. Eran reconstrucciones completas, pensadas para preservar la identidad de juegos históricos y, al mismo tiempo, hacerlos dialogar con nuevas generaciones.
El cierre llega apenas cinco años después de que Sony adquiriera oficialmente el estudio, tras una relación de colaboración que llevaba más de una década. Según explicó Hermen Hulst, la decisión se enmarca en un contexto de aumento de los costos de desarrollo, crecimiento desacelerado del mercado y cambios profundos en los hábitos de consumo. En ese escenario, Bluepoint quedó atrapado en una revisión estratégica que terminó por cancelar sus proyectos en marcha, incluido un juego original y una propuesta de tipo live service.
La contradicción es difícil de ignorar. Mientras se cierran estudios y se recortan equipos, Sony viene de reportar resultados financieros sólidos, con crecimiento en ingresos y ganancias a nivel global. Esa distancia entre los números y las decisiones operativas alimenta una sensación cada vez más extendida en la industria: la de una reestructuración permanente que prioriza la eficiencia financiera por sobre la continuidad creativa y la estabilidad laboral.
El caso de Bluepoint duele especialmente porque no se trata de un estudio fallido ni de proyectos mal recibidos. Al contrario, su trabajo fue clave para reforzar el prestigio de PlayStation Studios en una etapa de transición generacional. Su cierre no solo deja preguntas sobre el futuro de posibles remakes largamente pedidos, sino que también funciona como síntoma de una industria cada vez más volátil, donde ni siquiera la excelencia técnica garantiza supervivencia.
Agustín Aizama
Periodista. Respiro y hablo videojuegos desde que soy chico. Siempre encuentro el momento para jugar al lanzamiento de turno o un simulador de vida japones del 2002 con una taza de café negro al lado. Fan acérrimo del Jefe Maestro y el Doom Slayer y de los FPS en general pero tengo un problema, mantengo una relación tóxica con Call of Duty.