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21 febrero 2021

The Legend of Zelda: A 35 años de la revolución en los videojuegos

“Es peligroso ir solo. Toma esto”



Corría el año 1986 cuando para la consola de Nintendo, NES o Famicom para los asiáticos, salía a la venta un título llamado “The Legend of Zelda”, ideado por Shigeru Miyamoto y Takashi Tezuka, el cual consistía en tomar control de un personaje llamado Link y rescatar a la princesa Zelda, la que le da el nombre al juego.

Con una introducción escrita se nos cuenta que el antagonista Gannon quiere dominar los poderes de la trifuerza (Poder, Sabiduría y Valor), secuestrando a la princesa Zelda para obtener uno.

Aquí es donde nuestro héroe, Link, debe rescatarla y evitar que Gannon logre su cometido. Adentrándonos en una cueva, un hombre mayor nos dirá la icónica frase “It’s dangerous to go alone! Take this.“, nos dará una espada y aquí comenzará la leyenda que cambiará el mundo de los videojuegos para siempre.


Tapa del título para NES.

Ahora ¿Qué volvió tan icónico al juego? Principalmente lo podemos atribuir al hecho de brindar una sensación única para ese entonces de lo que es la aventura: Explorar, resolver, derrotar, superar.

En cuanto a su historia, era más que sencilla y básica, pero funcionaba lo suficientemente bien para impulsar al jugador a ir completando poco a poco los desafíos que se le planteaban. Por supuesto, con el pasar del tiempo, esta se fue expandiendo y hoy en día tiene más de una decena de juegos que la complementan.


La intro que nos ponía en contexto con la historia.

Si vamos a lo más importante, jugar, era tan sencillo como mover al personaje en las cuatro direcciones disponibles. A la hora de luchar, Link podía bloquear ataques con su escudo y atacar con su espada. Una combinación ideal para ese entonces, más si le sumamos que podías ir a donde quisieras (aventura no lineal).

Sin embargo, el gameplay escondía más mecánicas para sorprender a los jugadores. Flechas, boomerangs y bombas ayudaban a luchar o descubrir secretos. Rupias de distintos colores y valores para comprar en distintas tiendas. Si pensabas que solo era caminar y derrotar enemigos, estás lejos de la experiencia que brindó The Legend of Zelda.

¿Qué pasa con los mapas? Están divididos en secciones de las cuales podíamos ir de una a otra si cruzábamos los límites. Difícil de explicar con palabras, pero extremadamente sencillo si se juega el título. Por supuesto que gráficamente, hacían lo que se podía con el hardware de la época.


Link podía bloquear ataques con el escudo.

Ya hemos comentado todo con lo que cuenta el juego pero ¿Qué legado ha dejado para que hoy, 35 años después, siga siendo tan icónico y la bandera de Nintendo?

Su lanzamiento fue tan popular y vendió tantas unidades, así como también consolas, que superó las bajas expectativas que tenía la compañía nipona.

De esta forma, The Legend of Zelda es considerado el precursor espiritual de lo que hoy se considera un RPG. Si bien con el paso del tiempo este género mutó a lo que hoy conocemos en cuanto a la jugabilidad o mecánicas, los mundos de fantasías y ambientaciones siguen inspiradas en las peripecias de Link.

Incluso, poseía un modo llamado “Second Quest” que cambiaba radicalmente el juego, para hacerlo mucho más difícil y brindar una experiencia completamente distinta, siempre y cuando hayamos terminado la aventura original primero ¿acaso no es parecido a lo que vemos hoy en día en muchos videojuegos? De yapa, si como nombre en la partida colocas “Zelda” podrás acceder al Second Quest directamente ¡Solo para valientes!


El extenso mapa, dividido en cuadrículas.

Por supuesto no podemos dejar de nombrar las secuelas más importantes. Si bien pocos son continuaciones directas, Nintendo confirmo que comparten una línea temporal bastante convulsionada.

Comenzando con las 2D, Zelda II: The Adventure of Link cambiaba la jugabilidad por un side scroller de izquierda a derecha más parecido a Mario mientras que A Link to the Past volvía a los inicios.


Zelda II: The Adventure of Link optó por una jugabilidad distinta.

Con la salida de la N64, vieron la luz Ocarina of Time y su continuación directa, Majora’s Mask, dos de los Zeldas más icónicos de todos los tiempos, con una jugabilidad en 3D que adoptaba todas las mecánicas típicas de la saga y las llevaba a otro nivel. De aquí en más continuaron Wind Waker, Twilight Princess y Skyward Sword.


Ocarina of Time, considerado el mejor Zelda.

El último paso, por supuesto es Breath of the Wild, ganador al mejor juego del año en 2017, para Nintendo Switch/Wii U. Con calificaciones que lo alaban por su enorme libertad a la hora de encarar la aventura (¿les suena?), y una secuela cuya fecha de salida todavía es una incógnita.


Breath of the Wild elevó la vara de los “mundos abiertos”.

Con millones de seguidores lo largo del mundo, el más conocido fue Robin Williams, el fallecido actor que su fanatismo por la saga lo llevó a llamar a su hija Zelda Williams.


Robin Williams junto su hija Zelda, jugando en una Nintendo 3DS.

Así de grande fue y es The Legend of Zelda que, a día de hoy, cuenta con 18 títulos en total, contando todas las consolas, y con uno en camino para sumar 19. Con remasterizaciones de títulos de antaño para que tanto los viejos como los nuevos fanáticos de la saga se puedan meter de lleno al legado que comenzó hace 35 años y hoy solo queda por decir: Feliz cumpleaños.

Autor:

Emiliano Lledo

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