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2 julio 2020

Reseñamos: The Last of Us Parte 2

La segunda parte de uno de los mejores juegos de la anterior generación nos obligará a no quedarnos indiferentes con su propuesta.


Mira también nuestra video reseña sobre The Last of Us Parte II

The Last of Us Parte 2 sigue los pasos de su primera parte y abre la puerta a una nueva generación de videojuegos. La expectativa causada por esta segunda parte es proporcional a la enorme división que ha generado entre los jugadores, siendo uno de los títulos más polémicos en la historia del gaming. ¿Está a la altura de su antecesor? ¿Por qué se generó tanta controversia?

¡Recordamos que esta reseña es SIN SPOILERS!

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Para entender The Last Of Us parte 2 debemos saber que esta es la continuación directa a lo que fue su primera parte. Es decir, que las consecuencias que ha dejado The Last of Us estarán reflejadas en esta segunda parte dentro de un contexto más oscuro, crudo y sangriento, como nunca antes se había visto en un videojuego.

Pues es esta carga de violencia la que se hace manifiesta como disparador de la historia y la que sostiene la motivación de nuestros personajes a lo largo de ella. The Last Of Us Parte 2 es único en este aspecto, pues si bien el gore y la violencia son un recurso muy usado en la industria, este videojuego lo muestra con otra perspectiva: Mucho más cruda y realista que su primera parte, logrando un impacto tan grande que ya se vuelve natural el sentimiento de incomodidad mientras nos involucramos en su desarrollo.


Ellie se encaminará hacia Seattle en una odisea que cambiará su vida para siempre.

La historia toma lugar 5 años después de los eventos de The Last of Us, donde Ellie y Joel se encuentran asentados en Jackson y viven su vida de forma tranquila, pero una tragedia ocasionará que Ellie, quien abandona su perfil pasivo del primer juego para ser el principal motor de acción de este nuevo título, se encamine a Seattle y atraviese una odisea cargada de violencia y sed de venganza.

En este camino nos encontraremos con personajes tan bien caracterizados como representados, en donde aquí el juego muestra uno de sus puntos más fuertes demostrando un trabajo actoral impecable, digno de asemejarse a lo que podemos ver en las mejores obras cinematográficas.
Cada uno de estos personajes tiene su costado memorable para no pasar desapercibido, y logrará que siempre tengamos un motivo para sentirnos cercanos a ellos y considerarlos necesarios en el relato.


La interpretación de Laura Bailey como Abby ha sido uno de los puntos fuertes del juego.

Pero si pensamos que lo que busca Naughty Dog es lograr empatía en los personajes que se nos presenta, estamos equivocados. Como jugadores estamos siendo participes de sus motivaciones y su relación con tan oscuro y sofocador mundo, y es el trabajo en la interpretación de cada uno de ellos lo que nos cautiva como para creer en verdad que no estamos viendo simples animaciones, sino que realmente parecen ser personas vivas en aquella realidad tan distante (y a la vez tan cercana, habiendo jugado este título en medio de una cuarentena con una pandemia en desarrollo…)

La historia también hace uso de herramientas narrativas para poder contarnos más tanto sobre sucesos puntuales como también el universo interno de los personajes, donde todo lo narrado tiene su porqué, y es en nuestra conclusión final donde nos daremos cuenta que no hay nada que se faltó decir o dijo de más. No será extraño sentirse vulnerable en varios puntos del juego, ya que siempre el título buscará darte una recompensa de forma emotiva que no te será indiferente a lo largo de esta experiencia.



Entonces, si el juego parece funcionar tan bien narrativamente, ¿En dónde se genera tanta división de opiniones entre los jugadores?

Esto se debe a que no es un juego convencional. Naughty Dog se arriesga por contar una historia de una forma diferente, buscando otro camino en el que pueda satisfacer a sus fanáticos de otra manera, sin caer en lo clásico u habitual que uno puede esperar de esta secuela.


Los hechos presentados en The Last of Us Parte 2 no dejará indiferente a nadie.

The Last of Us Parte 2 habla sobre perspectivas. Habla sobre conocer ambos extremos de la totalidad en la cual nos aventuramos para luego ser nosotros, como testigos omniscientes que construimos nuestra propia perspectiva a lo largo del juego, quienes seamos los jueces de las acciones mostradas.
El juego esperaba esta división de opiniones. Su objetivo se logra al hacer que el jugador acepte las reglas de este mundo tan bien representado para tener el poder de decidir moralmente si lo que estamos viviendo es o no lo correcto.

Pero lo innegable es que a largo de este viaje no seremos los mismos que en su principio. El juego nos hará entender que la violencia no es un camino fácil de tomar ni lleva hacia un buen lugar, y en el camino aprenderemos cómo tratar la tolerancia como un factor fundamental de la supervivencia.



Su narrativa se refleja directamente en la jugabilidad, donde la extrema violencia mostrada en cada enfrentamiento enfatiza esa necesidad de venganza que busca nuestra protagonista. Y es que el único escape que existe para sobrevivir en este juego es generando violencia explícita, donde los desmembramientos, baños de sangre y gritos de dolor serán lo habitual en cada uno de los escenarios.
Aun así, el juego se toma su lugar para poder experimentar el horror, ya que los infectados forman una parte troncal en el contexto donde nos situamos y esta vez son mucho más imponentes de lo que vimos en su primera parte, siendo más difícil de sortear, derribar o escapar de ellos.

Esta segunda parte supo tomar todo lo que ha hecho su antecesora para explotarlo con mucho más dinamismo. Ellie será nuestra herramienta de acción, siendo más rápida y ágil que el Joel que manejamos en la primera parte. Esto se verá reflejado en las nuevas mecánicas de esquivar o tirarse al suelo, generando que los combates tengan múltiples opciones de ser resueltos.
Cada enfrentamiento con un grupo rival, tiene un potencial enorme para generar adrenalina en el jugador y convertirse en un momento único y memorable, como así también el sentimiento de alivio que uno logra al escapar de un escenario repleto de infectados.


No nos temblará el pulso para matar a un enemigo a cualquier precio con total de sobrevivir.

Los enemigos aún contienen algunas falencias en su inteligencia artificial como bien era resaltado en su primera parte, pero aun así hay muchos puntos para destacar por sobre cualquier otra entrega del género.
Poseen apartados que no se han visto en la industria, como hacerte sentir que cada uno de los enemigos tiene una identidad propia y se transforman en personajes completos, con características particulares e inclusive sentimientos. Esto se refleja en detalles como el llamarse por su nombre, dar indicaciones para rodearte y derribarte, e inclusive hasta lamentarse cuando mates a alguno de ellos.
Resaltamos también la presencia de los perros dentro de la facción enemiga, donde su presencia indicará un peligro extra ya que pueden oler nuestro rastro y obligarnos a movernos constantemente. No nos debemos apiadar de ellos, ya que su ataque será letal y sangrientamente reflejado en nuestra muerte.

Los infectados también han sido re diseñados para tener más identidad e impacto en la jugabilidad, siendo ahora mucho más temerarios e imponentes que en la entrega anterior. Los Runners se sienten más desesperados, los Clickers más mortíferos, y los Bloaters (o gordinflones) mucho más duros y fuertes de enfrentar.


Los infectados son mucho más imponentes con respecto a la primera entrega.

Punto aparte para los acechadores, en donde sí he visto un cambio rotundo tanto en la forma de presentarse como también en enfrentarlos, donde son mucho más difíciles de escuchar y uno no sabe con certeza cuando se encuentra en una habitación sin que uno de ellos los esté observando en la oscuridad.

The Last Of Us Parte 2 nos presenta una alta gama de personalización en su jugabilidad.
Uno de estos es el apartado de dificultad, en donde para aquellos jugadores que no les satisface la dificultad moderada pueden optar por difícil o sobreviviente (para los más osados), o inclusive ir un poco más allá y acomodar nuestra dificultad a nuestro gusto eligiendo personalizar, donde allí nosotros estableceremos cuán desafiante será nuestra aventura eligiendo configuraciones con respecto a nuestros enemigos, aliados, los recursos que encontraremos o cómo se verá afectado nuestro sigilo.

Lo verdaderamente revolucionario en la personalización de este juego es su accesibilidad para que todo tipo de jugador pueda disfrutar del título: uno podrá habilitar configuraciones predeterminadas para aquellos con distintas discapacidades auditivas, visuales y motrices.



Graficamente el juego es impecable, transformándose en un estandarte para la generación actual y una exigencia que pocos podrán lograr para la generación futura. Y cuando decimos impecable, vamos más allá de lo que puedan ofrecer las luces o las texturas: Hablamos del modelado de personajes y sobre todo de la abrumadora composición de los escenarios del juego, en donde creo que aquí radica lo más impresionante que uno puede notar en The Last Of Us Parte 2.


El detalle de los escenarios y su ambientación son lo mejor que podemos ver en la generación actual.

Será difícil acostumbrarnos a ver en cada rincón, desde el primero hasta el último, un detalle y pulido a la perfección.
Esto se aplica tanto en las zonas de exploración como en las de enfrentamiento, ya sean oficinas destruidas, calles abiertas o casas abandonadas, todo estará minuciosamente cuidado y trabajado, creando una inmersión automática del cual uno no se cansará de explorar.
El increíble modelado genera verticalidad en nuestros enfrentamientos con enemigos, deseo de seguir examinando nuestro alrededor o inclusive la posiblidad de descubrir historias que nos ayudarán a construir el mundo post apocalíptico donde nos situamos y que sin duda son un deleite para cualquier fan del título.

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Cabe resaltar, junto con un modelado de personajes fotorealista, el increíble trabajo cinematográfico que caracteriza al juego.
Las expresiones corporales, animaciones en los gestos, e inclusive los ojos de los personajes cuentan más que cualquier línea de diálogo. Nos bastará poco tiempo para que no sintamos la diferencia de que estos personajes se encuentran realmente vivos, y expresan emociones en todo momento: Así sea en las cinemáticas como en los gestos que se logran en los rostros en cada una de las situaciones que el juego ofrece.


Los personajes son capaces de decirlo todo sólo con sus expresiones faciales.

Este trabajo gráfico nos invita a probar su modo fotografía, donde allí tendremos herramientas suficientes para sacarle el jugo a los tan trabajados escenarios y nos darán un par de horas más de entretenimiento. Los resultados de las imágenes que podremos lograr son tan satisfactorias que uno no podría diferenciarlas de las imágenes promocionales del juego. Es más, nos hemos atrevido a ilustrar esta reseña únicamente con capturas propias que hemos hecho a lo largo de nuestro juego. ¿Qué te parecen la calidad de las imágenes?


Una de las tantas creaciones que hemos hecho en el modo fotografía.
¡Una vez que empiezas se vuelve adictivo!


El sonido impulsa lo visual con un trabajo magistral del argentino Gustavo Santaolalla junto con la colaboración de Mac Quayle (creador de la música de la serie “Mr. Robot”).
La banda sonora da en la nota en los momentos más emotivos, haciendo que las melodías elegidas resuenen en nuestra cabeza y nos dejen a merced de la vulnerabilidad que la escena propone.
También es un deleite el trabajo hecho con la música mientras estamos jugando, puntualmente en los enfrentamientos. Las melodías de tensión y suspenso nos harán sentir el rigor de cada batalla en donde más de una vez nos ha logrado poner los pelos de punta.


Si lo buscas, te encontrarás con el compositor Gustavo Santaolalla dentro del videojuego.

El buen trabajo sonoro también se puede apreciar en todo lo que escucharemos a lo largo del juego: toda interacción tiene su sonido diferente y el juego lo sabe demostrar perfectamente.
Podremos percibir la nitidez de los disparos y como estos se ven afectados según el espacio en el que nos encontremos (Los disparos no sonarán iguales en ambientes cerrados que en espacios abiertos), e inclusive como se han profundizado los sonidos de los enemigos: Los clickers ahora tendrán más presencia al emitir su sonido característico, podremos escuchar los sollozos de los enemigos lastimados o como se ahogan en su propia sangre cuando los interceptamos con un cuchillo en el cuello.

El juego viene con un excelente doblaje al español latino, donde Mariela Centurión y Adrián Wowczuk volverán a prestar sus voces Ellie y Joel tal y como lo hicieron en la primera entrega.



The Last of Us Parte 2 representa un punto de quiebre entre los juegos que conocemos hoy en día y los que vendrán en la siguiente generación. No solo por la valentía que tiene en abordar temas que consideramos necesarios que sean visibles en el mundo de hoy, sino también por la magistral forma en la que se ejecuta tanto narrativa como técnicamente, mostrando ser uno de los mejores juegos de la generación. Una experiencia cruda, adictivamente incómoda y visceral que nos ha hecho sentir el sabor a sangre. Es sin lugar a duda un juego que todos alguna vez debamos darle una oportunidad, experimentar y disfrutar.


Manuel García

Una respuesta a “Reseñamos: The Last of Us Parte 2”

  1. Morodr dice:

    Buenísimo!

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