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2 octubre 2022

Reseñamos: Return to Monkey Island

“El retorno del Rey”



Si nos trasladamos a la década de los ’90, los videojuegos tenían un género que predominaba con fuerza y este era las aventuras gráficas. Icónicos títulos, en especial de Lucasfilms, para nombrar como Grim Fandango, Indiana Jones and the Fate of Atlantis, Full Throttle, Day of the Tentacle, Maniac Mansion y, por supuesto, The Secret of Monkey Island.

Ron Gilbert, Dave Grossman y Tim Schafer, quienes han participado en algunos de los nombrados, se juntaron en este último para contarnos las aventuras de Guybrush Threepwood en su búsqueda por convertirse en un gran pirata.

Luego de una secuela con Monkey Island 2: LeChuck’s Revenge, la saga continuó con tres títulos principales más sin sus creadores originales. Por este motivo, pocos se imaginaban que durante dos años Ron y Dave trabajaron para ese juego que siempre quisieron. Un secretismo absoluto que tomó por sorpresa a todos y nos hace pensar que su creador sabe guardar secretos (¿entienden? The SECRET of… bueno, sigo) o que lamentablemente, dos décadas más adelante, las aventuras gráficas ya no tienen suficiente peso en el mundo gaming para que haya gente detrás indagando. Espero que esto último no haya sido el caso.

De todas formas, Return to Monkey Island se volvió una realidad, dos de sus tres creadores originales junto a Terrible Toybox y nada más y nada menos que Devolver Digital como distribuidora, la cual en el último tiempo se ha ganado el cariño de muchísimos jugadores.

¿Será esta la peripecia que traerá las aventuras gráficas al mainstream actual o Guybrush Threepwood deberá decirle adiós a su espada y sus cómicas búsquedas de tesoros?

Esta reseña NO contiene spoilers.



Como ya adelanté en la introducción, la saga de Monkey Island cuenta con cinco títulos principales y esto genera la clásica pregunta: ¿Debo jugarlos todos para entender la historia de Return to Monkey Island?

La respuesta es no, para nada. Puedes jugarlo directamente sin ningún inconveniente. El juego está diseñado a la perfección para ofrecernos una aventura 100% original, manteniendo un valor nostálgico preciso para los que hayan jugado los anteriores. El balance que lograron en este punto me ha sorprendido. Pocos juegos lo logran.

Mi recomendación antes de seguir comentando la historia de este juego en sí, es que le peguen una ojeadita al libro que nos figura en el menú principal. Si bien está excesivamente resumido todo lo que vivió Guybrush en los anteriores (incluso para mí que los he jugado), sirven para dar un poco de contexto. Me hubiera gustado que se tomen un poco más de trabajo en este apartado, sin embargo al menos podemos decir que está la opción.

Para cerrar el tema del libro, me sorprende que han canonizado a todos los juegos. Personalmente esperaba que la historia siga donde quedó el segundo, tome cosas del tercero y olvide por completo el cuarto y quinto. No, esto no es así y me sirve de pie para lo que sigue.


El libro (muy resumido) de las aventuras de Guybrush, LeChuck y compañía.

El juego comienza exactamente donde terminó Monkey Island 2 pero con una vuelta de tuerca a ese confuso final. No voy a spoilear nada, ni siquiera esto que ocurre en los primeros cinco minutos porque considero que la ejecución fue tan sencilla y a su vez tan magistral que prefiero que ustedes mismos lo vivan. Sinceramente, solo Ron Gilbert podía continuarlo desde donde él quería sin restarle importancia al resto. De nuevo, magnífico.

Durante el prólogo se nos enseñará los controles básicos de forma interactiva.

Luego del mismo, Guybrush Threepwood nos contará la aventura donde, finalmente, descubrió el secreto de Monkey Island.

Esto nos llevará a la icónica isla que le da nombre al juego, a Mêlée Island, y otras locaciones del Caribe, resolviendo puzzles en el camino que nos permita llegar a conocer la verdad después de tantos años.

Por supuesto nos cruzaremos con personajes conocidos de títulos anteriores que nos darán una mano, con nuestro némesis LeChuck y con nuevos personajes que me han parecido excelentes, dotándonos de una frescura ideal que va de la mano con la nostalgia.


Un pequeño vistazo de dónde arranca la historia pero ¿Cuál será la vuelta al final del 2?.

No faltará el humor en casi todo momento. Los diálogos, los chistes, la forma de resolver algunos rompecabezas, los personajes secundarios, todo nos sacará alguna sonrisa o carcajada.

Si me gustaría criticar que no viene seleccionado por defecto el modo “escritor”. Esto está ubicado en las opciones y agrega más diálogos (en incluso algún que otro personaje clásico) a la historia. El desactivar esta opción nos quitará todo ese extra, pero nos mantendrá más enfocados en lo que tenemos que hacer. De hecho la misma opción nos dice algo así. ¿Se entiende todo sin ella? Sí, no obstante no es excusa para no elegirla, incluso si son nuevos y jamás jugaron un Monkey Island. ¿Quién en su sano juicio le quitaría contenido a un juego para no “distraer” con tonterías al jugador? Creo que no era la opción, menos en Return to Monkey Island con el humor que maneja. Al menos debería explicar cómo funciona de una forma más clara.

Para terminar el juego se necesitarán alrededor de 8 horas, las cuales se sentirán que son mucho menos por algo que tocaré en la jugabilidad. Aun así, si debo darles un adelanto es por la fluidez de los rompecabezas. Lamentablemente tiene un valor rejugable nulo, solo los logros en Steam y las futuras plataformas pueden ofrecerte un incentivo (Switch tiene logros dentro del juego pero no dan quizá la misma sensación).



En cuanto seleccionemos una nueva partida nos preguntará el nivel de dificultad que queremos para los rompecabezas. Modo Casual para aquellos que los quieran más sencillos o Modo Difícil para los que quieran la experiencia completa para resolverlos. Recomiendo encarecidamente elegir la más difícil. El nombre pareciera asustar, pero nada que ver. Créanme, lo van a entender mejor cuando toque los rompecabezas.


Un selector de dificultad que le da opciones a todos.

Teniendo en cuenta que el juego pertenece al género de las aventuras gráficas, nuestros movimientos son muy sencillos. En el caso de PC será utilizar ambos clicks del mouse para mover al personaje (seleccionando a dónde queremos ir), agarrar objetos, examinarlos, abrir el inventario, combinarlos de ser necesario, elegir con quién hablar y seleccionar las distintas opciones de diálogo.

Por otra parte, si bien se lanzó primero en Nintendo Switch, llegará al resto de las consolas. Aquí nos moveremos con el analógico izquierdo, usando dos botones que simularán los dos clicks del mouse. De optar por este modo de juego, todo lo que es interactuable se verá remarcado cuando estemos cerca para pasar de uno a otro con el analógico derecho.

Como dato extra, la consola de Nintendo nos ofrece la posibilidad de jugarlo con la pantalla táctil. Esto hará que se vea y maneje exactamente como en PC, siendo nuestro dedo el mouse.

El producto final está muy bien cuidado en este aspecto para todas las plataformas, por lo que podrás disfrutar Return to Monkey Island donde te sea más cómodo. Incluso no me resultaría extraño ver un port para iOS y Android en un futuro.


La interfaz es más limpia en PC y modo táctil. Si usamos los mandos habrá más íconos en pantalla.

Es hora de tocar el tema principal y estos son los rompecabezas. Para encontrar las diversas soluciones a los problemas que se nos plantean tendremos que usar una combinación de todas las mecánicas y movimientos que expliqué anteriormente (combinar objetos, examinar, hablar con personajes, etcétera).

¿Recuerdan que dije que las 8 horas parecían pocas? Bueno, esto se debe, a mi parecer, a que el juego realiza un trabajo prácticamente perfecto, y no exagero, a la hora de presentarnos los puzzles. Siempre habrá suficiente información para que nosotros deduzcamos la solución, a veces incluso antes de que se nos plantee el problema.

El balance en estos casos es muy delicado, extremadamente delicado si se me permite exagerar un poco. ¿Por qué? Si se nos presenta un problema con una fácil resolución, el puzzle será catalogado como fácil y quitará todo tipo de desafío. Si la respuesta es difícil y rebuscada, se lo catalogará como obtuso, un punto al que no se debería llegar, ya que el jugador al resolverlo dirá “nunca se me hubiera ocurrido esto” y quizás lo haya hecho a prueba y error sin saber qué hacía realmente.

Puedo decir sin miedos que Ron Gilbert y compañía supieron acertar al centro de la diana y brindarnos una serie de rompecabezas que se pueden resolver con un pequeño esfuerzo (no llegan a ser fáciles, pero casi) y los que no, no son obtusos, nunca sentí que la solución era ridícula.

Si esto no es suficiente, el juego nos ofrece dos mecánicas. La primera es la forma en la que anota Guybrush todo lo que hay que hacer. De esta manera el jugador tiene un diario para consultar cuál es el siguiente paso. ¿No se nos ocurre una solución? Pasemos al siguiente. A veces para encontrar la respuesta para “A” hay que terminar “B” y “C”.


Guybrush Threepwood anotará todo lo que debemos hacer en cada momento.

La segunda consiste en un libro que nos dan en la tienda de Voodoo. Este funciona de forma similar a Universal Hint System. Nos mostrará una serie de preguntas que están relacionadas con lo que debemos hacer en ese momento. El jugador de forma opcional puede elegirlas y nos dará una pista para resolver el rompecabezas. Las primeras serán lo más “vagas” posibles para dar una idea general, cuantas más le pidamos, más precisas serán hasta el punto donde nos dará la solución.


“¿En dónde me metí?” Si no lo sabes, puedes consultar el libro, aunque difícilmente lo necesites seguido.

Si sumamos estas dos opciones y la excelsa ejecución de los puzzles nos da como resultado una aventura que no se cortará en ningún momento. Será realmente difícil que nos trabemos, no sepamos qué hacer o a dónde ir. Esas 8 horas se pasarán muy rápido.

Para cerrar el tema jugabilidad quisiera mencionar un especie de álbum para ir llenando con cartas que iremos encontrando, de forma aleatoria, a lo largo de Return to Monkey Island.


De los creadores de “¿Quién quiere ser millonario?”: ¿Quién es un experto en Monkey Island?

Cada vez que recojamos una de estas cartas, se agregará automáticamente a un álbum que tenemos en el inventario. Si interactuamos con él, podemos ir viendo cuáles recogimos. Al abrirlas, nos hará una pregunta que puede ser de títulos anteriores o del mismo que estamos jugando. Puede que en el capítulo 2 nos pregunten algo de un personaje que conoceremos en el capítulo 4.

Si se responde correctamente, quedará guardada con un tilde verde. Si se responde mal, se perderá y habrá que encontrarla nuevamente en algún lado, que repito, es aleatorio. Un lindo mimo para el jugador con un “pero”.

Esta especie de trivia suena interesante para tomarse un segundito dentro del juego (si así lo deseas). El problema es que como aclaré, aparecen de forma aleatoria y en lugares al azar. Si a esto le sumamos que son 100, si deseas obtenerlas todas estarás un buen rato buscándolas y aquí sí que cortarás el ritmo de una forma un poco más intrusiva (en especial si fallas una y debes volver a encontrarla).



Hemos llegado al punto más controversial de todos: los gráficos. El estilo de arte elegido generó disgusto para muchos fanáticos ya que se ve mucho más infantil de lo esperado. Si bien sólo se mantuvo la línea en los primeros dos, ya para el tercero se optó por un estilo cartoon, mientras que en los dos siguientes, salvando las diferencias, se usó un motor 3D.

Probablemente este cambio sea el más chocante para quienes hayan jugado la saga, mas no para los primerizos. El juego se ve increíble, es hermoso lo veas por donde lo veas. Todas las animaciones están cuidadas a la perfección y se nota fácilmente el cariño con el que se lo realizó. No me encontré bugs ni errores, ni gráficos ni jugables. La realidad es que aún con toda la desconfianza con la que encares el título en lo visual, al cabo de unos minutos te terminarás acostumbrando. Te darás cuenta rápidamente que a pesar de cómo se ve, esto es un Monkey Island hecho y derecho.


“De alguna forma te ves distinto. ¿Nuevo arte?” Hasta el mismo juego se burla de ello.

En determinados momentos el juego hará un primer plano a alguna situación o personaje para centrar el foco en ello. Cuando esto ocurre, es difícil no quedar satisfecho con este apartado. Se tomó un gran riesgo y para observar un resultado favorable hay que darle una oportunidad, ya que solo con el tiempo (y pocos minutos para ello) lo logrará.


En algunos diálogos la cámara hará un zoom.

Por el lado del sonido no hay mucho para destacar, no estamos frente a un juego como MADiSON o The Last of Us que hacen uso del mismo para meternos en situación. Si abrimos una puerta, esta sonará como… una puerta. Sencillo y nada más.

Ahora si hablamos de las actuaciones de voz, Dominic Armato vuelve en su papel principal como Guybrush Threepwood, personaje que interpreta como si fuera parte de él. Es realmente imposible imaginar, desde que les agregaron voz a otra persona en el rol. Su trabajo es excelso y lo único que puedo decir es “gracias por haber vuelto” (aunque nunca se fue).

Otro queridísimo personaje que retoma su voz es Murray (Denny Delk), la temible calavera parlante que solo quiere causarnos miedo.

Mencionaría a alguien más, sin embargo el tiempo que aparece en el juego es tan poco que me dio lástima. De nuevo, no se basa en la nostalgia pura, es una aventura nueva con algunos personajes que retornan.


Dominic Armato vuelve para darle vida a Guybrush Threepwood y no podíamos esperar otra cosa.

Respecto el resto de las voces si bien tienen un buen trabajo detrás, no son las originales y quienes las sustituyen no siento que estén a la altura. LeChuck no suena mal, pero era mejor el anterior. A Elaine le ocurre exactamente lo mismo, Stan también. No quiero sonar como que los estoy matando así que lo ejemplificaré con un número. Los originales eran un 10 y estos entre 8/9.

Por su parte, los personajes nuevos me han gustado mucho y corren con la ventaja de no tener que llenar los zapatos de nadie.

En términos generales, están todos más que aprobados y con que el personaje principal mantenga la voz, ya es más que suficiente.

Si quieres disfrutar Return to Monkey Island traducido, el título cuenta con audio en inglés pero subtítulos y el menú en español (España).

El último aspecto a tocar es la música, la cual como se podía esperar es excelente. Todos los temas son nuevos y originales, aunque en algunos casos, cuando revisitemos alguna locación de títulos anteriores, se usará un arreglo nuevo de la original para dar una mezcla de frescura y nostalgia.

El mejor caso posible es el bar de Scumm, el cual está dividido en dos partes. La primera por donde entramos donde están los piratas tomando Grog y que tiene una nueva versión del tema clásico (bastante similar pero a su vez diferente).

Si seguimos hacia la segunda parte, donde está la mesa principal con los líderes piratas, cambiará a un tono roquero que le queda perfecto. No hay mejor forma de ejemplificarlo que con una muestra de ambos.


Un clásico llevado al rock.

Como notarán la transición es casi perfecta, dando una idea general del cuidado que tiene la banda sonora. Más que a la altura de un ícono de las aventuras gráficas.



Return to Monkey Island llegó para demostrar muchas cosas en la época actual. La nostalgia se puede utilizar de forma precisa para acompañar una historia completamente nueva que dejará muy conforme tanto a los nuevos como a los viejos fanáticos de la saga.

Vino a demostrar que las aventuras gráficas, a dos décadas de su auge, siguen vigentes y que solo necesitan un pequeño retoque que las traiga a la actualidad. Una aventura entretenida, con rompecabezas muy originales y perfectamente diseñados.

Por último demuestra que no se tiene que juzgar un libro por la tapa. Un nuevo estilo de arte que ha asustado a los más acérrimos fanáticos pero que una vez que te sientas a jugarlo, a los pocos minutos te empezará a atrapar y te darás cuenta que esto es un Monkey Island en todo su esplendor.

Con algunos puntos que se deben corregir y otros que ya no se pueden (como traer alguna voz original de nuevo), Ron Gilbert y Dave Grossman no solo nos trajeron el juego que siempre quisieron hacer luego de la segunda parte, nos trajeron la ¿última? aventura de Guybrush Threepwood que todos queríamos, aun cuando sintamos que fue corta para los tiempos que corren.


Autor:

Emiliano Lledo

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