Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookVisit Us On YoutubeVisit Us On Instagram
3 mayo 2020

Reseñamos: Resident Evil 3

Un Remake con no muchas estrellas

Apenas un año después del exitoso remake de la segunda parte, Capcom nos sorprende con una reimaginación de la tercera entrega. ¿Estará a la altura del original?

Reseña Resident Evil 3

Introducción

Resident Evil 3 fue originalmente lanzado a fines de la década del 90 para la primera PlayStation, siendo en primer lugar intencionado como un spin off que posteriormente se convirtió en la tercera entrega de la franquicia por tema de acuerdos entre Capcom, la desarrolladora, y Sony. Mucho se ha hablado de que el “verdadero” Resident Evil 3 iba a ser Code Veronica, el cual llegó poco después para Gamecube antes de arribar a PlayStation 2 (y, años más tarde, a demás plataformas). En cierto punto, el fandom siempre fue un tanto ambivalente con el juego que terminó llegando a la primer PlayStation. Resident Evil 3 era un juego un tanto distinto a sus predecesores; y es que tenía una vara muy alta: a día de hoy, Resident Evil 2 sigue siendo de lo mejor del género. ¿Qué hizo el 3 para continuar su legado? Eligió separarse un poco, variando la metodología. Reemplazó los entornos compactos y cerrados por la ciudad y sus alrededores, ofreciendo más variedad de locaciones que sus antecesores. Reemplazó el ritmo pausado por uno más frenético, aun así metódico, donde el jugador no solo tenía que enfrentarse a zombies sino que también era acechado por… Nemesis. Sí, Nemesis era el comodín del juego. Una IA que, en apariencia, actuaba “al azar”, nunca sabiendo dónde podía aparecer. Toda esquina era peligrosa, ningún lugar nos resguardaba del temible monstruo. Bueno, esto último es un poco mentiroso, ya que los Save Rooms obviamente sí nos resguardaban de su alcance, aunque es menester recalcar que la armoniosa música del cuarto cambiaba por una más tétrica cuando el monstruo se encontraba justo del otro lado de la puerta, pacientemente aguardando que terminemos nuestra labor con la máquina de escribir.

Si me preguntan a mí, Resident Evil 3 siempre fue uno de los mejores juegos de la franquicia; a pesar de sus falencias, fue y sigue siendo un juego único, en gran parte gracias a Nemesis, quien merece todo el reconocimiento que obtuvo. Además de eso, volver a encarnar a Jill tras los sucesos de la mansión en el primer juego era un aliciente enorme para los seguidores de la entonces trilogía, y explorar la caótica ciudad era novedoso en comparación con la mencionada mansión y la comisaría donde tomaba lugar el segundo juego. Por lo tanto, las expectativas por el Remake eran altas. ¿Lograría Capcom, apenas un año después de la grandiosa reinterpretación del 2, hacer no solo un 3 a la altura de su legado sino que también por encima de este, si se quiere?


Historia

Resident Evil 3 empieza un poco antes que el comienzo del 2, y termina un poco después. Consecuentemente, podemos ver esbozos del desmoronamiento de Raccoon City; pero solo esbozos. La historia, a grandes rasgos, recuenta la del original, acortando fragmentos y agregando otros nuevos que no suman mucho a la narrativa.

Acompañamos a Jill Valentine, miembro de S.T.A.R.S. que fue suspendida por husmear mucho en los asuntos de Umbrella. Cuando comienza el Apocalipsis, escapa de su departamento siendo acechada por una temible criatura (adivinen quién). No pasa mucho hasta que se topa con los miembros de U.B.C.S., quienes trabajan para Umbrella. Entre ellos, Carlos Oliveira, a quien podremos controlar en dos pequeñas porciones de la aventura. El vaivén en el diálogo entre Jill y Carlos es quizá el aspecto más entretenido del guion.

Jill cuenta con cierta tridimensionalidad, en especial en comparación a su versión original, tampoco es para aplaudir, pero cumple. Carlos está bien, un poco más verosímil que antaño, mientras que Nicholai se transformó en una caricatura por completo (mayormente por causas íntegras a su caracterización). Mikhail y Brad brillan por su ausencia. Por otro lado, las distintas conexiones con RE2 alegrará a los que disfrutaron del anterior remake.

Si bien es cierto que uno no viene necesariamente a Resident Evil a pedir historia, no deja de ser una pena que no hayan aprovechado la oportunidad de sacarle más jugo al material original. El argumento es muy breve y carente de profundidad, donde las cosas pasan una detrás de otra sin respiro, haciendo muy difícil empatizar con los personajes. Termina en un abrir y cerrar de ojos, como si de un capítulo de una serie televisiva se tratase. Pero bueno, uno a fin de cuentas está acá por el Survival Horror, ¿no? Veamos cómo le fue en ese aspecto.

En Jill Valentine hay soslayos de un personaje tridimensional.

Jugabilidad

Partiendo de la base acentada por Resident Evil 2 el año pasado, RE3 realiza pequeños retoques afín de lograr una destresa jugable más allegada al frenetismo. En papel, lo logra: Jill es más veloz y, mientras que se removieron los items de defensa, con R1/RB esquivamos ataques, y si apretamos X/A en el momento preciso, realentizamos todo, abriéndonos una breve ventana de tiempo para realizar disparos críticos a la cabeza del enemigo. En sí es un agregado que toma un elemento ya presente en el original, expandiéndolo, recordando a títulos quizá de Platinum Games.

Como bien mencioné, los items de defensa desaparecieron. ¿Eso quiere decir que el cuchillo no está? Negativo. El cuchillo vuelve a ser un item como cualquier otro, en esta ocasión irrompible, aunque no del todo servicial. Por otro lado, la cantidad de enemigos en pantalla fue duplicada, así como también el número de munición a nuestra disposición. Hay, incluso, muchas cajas en los escenarios las cuales, al destruirlas, nos obsequiarán con un item, elemento oriundo de Resident Evil 4.

Además de zombies, hay algunos enemigos nuevos, aunque su presencia es mayormente anecdótica, en especial si hablamos de los Drain Deimos. Estos bichos, en movimiento similares a una araña (quienes vuelven a brillar por su ausencia), aparecen en solo una breve sección del juego, y su encuentro dista de ser memorable. Es fácil despacharlos, con un disparo de escopeta nos basta. ¿Lo rescatable? Si ciñen a Jill, le insertan un huevo en la boca, obligando al jugador a usar una hierba verde si no quiere sufrir una muerte horrorosa.

Pero hay una noticia incluso más fatídica: las cintas de guardado han desaparecido, en todas y cada una de las dificultades. Ya esta decisión, por más mínima que parezca, es la antesala perfecta que adelanta las erráticas decisiones a nivel de diseño de este Remake.

Reseña Resident Evil 3
Al igual que el original, el título le da más importancia a la acción.

Niveles

El procedimiento inspirado en los metroidvania que siempre categorizó a la saga se encuentra casi ausente, en su lugar siendo reemplazado por inconexas locaciones sumidas en una linealidad que arroja interrogantes a la visión de los desarrolladores. ¿Puede un juego del 90 ser más ambicioso que un juego con la tecnología de hoy? Puede.

No solo se trata del sinfín de locaciones que eliminaron, sino que del poco comprendimiento que este juego tiene, a nivel jugable, de la premisa del original en el que se basa. O incluso de la saga en sí. En cambio, su diseño recuerda más a Resident Evil 6 que a cualquier otro.

Solo en contadas ocasiones se vislumbran esbozos de un juego que parece ser un Resident Evil, pero no alcanza, porque como si fuera poco, la campaña no solo carece de ambición, sino que además peca de ser corta, incluso para los estandares de la saga. El Resident Evil 3 original duraba en torno a seis horas, sí, igual que este, pero era un juego que invitaba a ser rejugado múltiples veces, dado, en primer lugar, las decisiones que uno podía tomar a lo largo de la historia. Por otro lado, sin ir más lejos, el Resident Evil 2 del año pasado duraba alrededor de 16 horas (pasando una vez cada campaña), y encima de eso contaba con algunos extras que le daban más duración.

Los extras en esta ocasión llegan en forma de dos dificultades adicionales (Pesadilla e Infierno) y una Tienda donde podremos comprar armas infinitas y otras cosas; aun así, no alcanza para incentivar a rejugar un título que la mitad de sus exiguas horas lleva al jugador de la mano, desconfiando de sí mismo.

Reseña Resident Evil 3
En un par de ocasiones tomaremos el control de Carlos, visitando la Comisaría y el Hospital.

Nemesis

Resident Evil 3 falla como juego porque pretende ser algo que no es. Cuando Resident Evil 2 Remake introducía a Mr.X de manera orgánica, nunca interrumpiendo el control que el jugador tenía del personaje, RE3 introduce a Nemesis con cinemáticas y secuencias donde la intervención del jugador se reduce a correr hacia delante a través de pasillos y callejones.

Cuando en el RE3 original Nemesis era una fuerza omnipresente, en el Remake el monstruo es relegado a estas falaces secuencias que burdamente parecen querer copiar a títulos del palo de Uncharted, sin nunca entender, en primer lugar, cuál es la premisa que hace que estas mecánicas funcionen en esos juegos.

Quienes hayan jugado a la demo habrán visto lo mejor del monstruo; esa escueta sección y poco más es lo que dura Nemesis tal cual lo conocemos, poco después de ello sirviendo únicamente como pretexto cinemático carente del carácter lúdico que tanto nutría al título original.

Reseña Resident Evil 3
El mítico monstruo se ve ahora reducido a cinemáticas muy poco inspiradas.

Gráficos y Sonido

El apartado gráfico es tan deslumbrante como lo fue el año pasado RE2, con una dirección de arte donde sobresalen los colores y las luces de neón en Raccoon City. La optimización es igualmente óptima, y quienes hayan disfrutado del 2 en su PC no tendrán problemas en correr esta nueva experiencia.

A nivel sonido, la construcción del fuera de campo confiere de tétrica soledad a sus espacios, a la vez que la música da una inyección de adrenalina y nostalgia. Los fans del original estarán dichosos de saber que muchas de las canciones clásicas están de vuelta y mejor que nunca, incluyendo la del Save Room. La nueva versión de “Staff & Credits” es belleza pura.

El doblaje en inglés es correcto, aunque Nicholai en especial parece ser una parodia, tanto desde la actuación como desde el diálogo en sí.

El apartado visual es sobresaliente.

Multijugador

Resistance consiste en un 4vs1 donde 4 jugadores se ponen en rol de supervivientes y el otro es un “Cerebro” que ve la partida a través de cámaras de seguridad, colocando enemigos y trampas impidiendo el progreso de los primeros. Hay 4 mapas disponibles y cada uno se divide en 3 secciones con distintos objetivos. Asimismo, cada superviviente es un personaje con sus habilidades particulares, haciendo vital la cooperación. Hay desafíos diarios que otorgan puntos que podremos usar para desbloquear nuevas habilidades y cosméticos.

Por el momento, la gran falencia del modo consiste en su conexión; valiéndose de “Peer-To-Peer”, estamos siempre a la merced de la conexión del “host”, siendo en este caso el “Cerebro” de la partida. De más está aclarar que el lag rige en toda y cada una de las partidas, en contadas excepciones pudiendo tener acceso a una experiencia fluida. Más allá de eso, es un modo bien balanceado, mayormente, y con mucho potencial si Capcom le da continuidad (pide a gritos crossplay). Recientemente se agregó a Jill como superviviente y en breve arribará Nicholai en rol de “Cerebro”, así que de momento están actualizándolo. Veremos cómo evoluciona.

Las partidas de Resistance son muy dinámicas, siempre distintas entre sí.

Conclusión

Resident Evil 3 es un notorio paso hacia atrás para la saga. Ni los breves destellos de potencial ni los múltiples guiños alcanzan para tapar un juego carente de ambición, en su lugar dejándonos con un blockbuster disfrazado de Survival Horror y, a su vez, con una versión condensada del título en el que se basa. Una lástima.


Autor:

Gonzalo Rodríguez

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *